Apocalipsis Capítulo 21

El Cielo Nuevo y la Tierra Nueva

Apocalipsis 21:1-2 Y VI un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se fueron, y el mar ya no es. Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.

El cielo "nuevo" y la tierra "nueva". La Biblia “Hebrew-Greek Key Study Bible” ofrece la siguiente nota al pie: "Aquí tenemos la descripción de un cielo Nuevo y una tierra nueva. La palabra "nuevo" en griego se interpreta como kainos, que significa "cualitativamente nuevo" y no sencillamente otra tierra y otro cielo. Puestos que nuestros cuerpos serán transformados en la resurrección, también lo será el ambiente en el que vivan estos cuerpos nuevos”.

De modo que por el griego vemos que el mundo será renovado, no reemplazado.

(Véase también: Isa. 65:17; Isa 66:22; 2 Ped. 3:13)

Hay una Nueva Jerusalén, que desciende a la tierra del cielo y que se describe comenzando con el versículo 9.

Apocalipsis 21:3-8 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos. Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente. El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Aquí vemos que a Y'shua se le describe como el tabernáculo, ¡qué habita en medio de nosotros! A Y'shua se le describe claramente como Di-s aquí y será El quien enjugará nuestras lágrimas, pues no existirán ya más el sufrimiento, las lágrimas o el dolor. ¡¡QUE DIA TAN TREMENDAMENTE FELIZ SERA ESE!!!!!

Se le conoce como el Alfa y a Omega, que son la primera y la última letra del alfabeto griego. El nos está diciendo que siempre fue y siempre será.

Y'shua le habla directamente a Juan y le manda diciendo "escribe".

Y'shua nos recuerda su deseo de salvarnos, refiriéndose al "agua de vida". El le habló a la mujer junto al pozo en Juan capítulo 4 acerca de estas mismas "aguas vivas".

Su deseo es adoptarnos y convertirnos en sus hijos, pero sin embargo, la decisión es nuestra y Y'shua es un caballero, por lo que cada uno de nosotros tiene en sus manos la decisión de rechazarle o aceptarle.

El nos recuerda las consecuencias de rechazarle en el versículo 8. Los que le rechacen pasarán la eternidad en el lago de fuego.

Apocalipsis 21:9-27 Y vino á mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete postreras plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la esposa, mujer del Cordero. Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte, y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem, que descendía del cielo de Dios, Teniendo la claridad de Dios: y su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal. Y tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel. Al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al mediodiá tres puertas; al poniente tres puertas. Y el muro de la ciudad tenía doce fundamentos, y en ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. Y el que hablaba conmigo, tenía una medida de una caña de oro para medir la ciudad, y sus puertas, y su muro. Y la ciudad está situada y puesta en cuadro, y su largura es tanta como su anchura: y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios: la largura y la altura y la anchura de ella son iguales. Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es del ángel. Y el material de su muro era de jaspe: mas la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio. Y los fundamentos del muro de la ciudad estaban adornados de toda piedra preciosa. El primer fundamento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda; El quinto, sardónica; el sexto, sardio; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el nono, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. Y las doce puertas eran doce perlas, en cada una, una; cada puerta era de una perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro como vidrio trasparente. Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. Y la ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán en la lumbre de ella: y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor á ella Y sus puertas nunca serán cerradas de día, porque allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones á ella. No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.

En Apo. 21:9 - Apo. 22-5 encontramos una descripción de la Nueva Jerusalén.

Piedra de jaspe, diáfana como el cristal.

La ciudad tiene una base rectangular y mide 1.500 de longitud y de ancho.

¡¡Resulta increíble, pero su altura también es de 1.500 millas!!! Algunos creen que se trata de la forma de un cubo mientras que otros creen que es una pirámide con un punto en el centro de la pirámide de 1.500 millas de altura.

La ciudad tiene una muralla a su alrededor y dicha muralla tiene 12 capas, cada una de las cuales es una joya preciosa y diferente y al mismo tiempo cada una de ellas tiene el nombre de uno de los 12 apóstoles escrito en ella. La muralla es de 72 yardas de altura. Piense en ello por un momento. ¡Esto da la impresión de ser muy elevado al principio, pero si piensa usted que el resto de la ciudad es de 1.500 millas de altura, no es más que una diminuta curva alrededor de la parte exterior de la ciudad! ¡Lo cual nos permite echar un vistazo al complejo detalle y a la asombrosa belleza que nos espera allí!

Hay 3 puertas a cada lado con un total de 12 puertas y cada una de ellas tiene un ángel que la protege. Los nombres son los de los 12 hijos de Israel y están escritos en ellas. Cada puerta es una perla única. (¡¡Imagine el tamaño de la ostra!!)

¡Las calles de la ciudad son de oro puro! ¡Imagínese lo que será caminar por una calle de Oro! Esto nos indica que a Di-s no le impresiona la riqueza terrenal y aunque nosotros, con nuestras mentes terrenales, no conocemos nada que sea más precioso que el oro, en la Nueva Jerusalén será corriente caminar sobre él.

¡¡En la Ciudad no habrá Templo porque Di-s será su templo y El estará con nosotros para siempre!!

No habrá necesidad del sol y de la luna porque estaremos en la presencia de Di-s y Su brillo iluminará la ciudad.

No existirá la noche y las puertas no se cerrarán nunca.

No habrá nada impuro ni "pecado" allí y a los únicos a los que se les permitirá la entrada será a aquellos cuyos nombres estén escritos en el libro de la vida.

La letra 21 del aleph-beit hebreo es la Shin, que significa poder divino, provisión y protección. En este capítulo 21 vemos la provisión eterna del Señ-r. Podemos contemplarle en toda Su Gloria y Su esplendor gobernando sobre su creación.